María Isabel Ambrosio – Alcaldesa

XXX ANIVERARIO REAPERTURA DEL GRAN TEATRO

Una ciudad sin teatro es una ciudad vacía, sin alma. Es una ciudad errante carente de motivos para soñar, mecida por la indolencia, a la deriva.

Una ciudad sin cultura es insensible a cualquier emoción, se derrumba en su asfixiante cotidianidad sin ser capaz de afrontarla. Nuestra ciudad, por fortuna, tiene en el Bulevar del Gran Capitán una caja de la que emanan las más dispares formas de arte y pensamiento, alrededor de las que sucesivas generaciones han ido construyendo criterios con los que abordar el futuro y sus incertidumbres. Pero se hacía necesaria una vuelta de tuerca que convirtiera este foro cultural en un verdadero instrumento universal, propio del siglo XXI, que cuente con la opinión de todas las personas, y a todas llegue.

Durante buena parte de este 2018 el Gran Teatro ha permanecido cerrado, como una dolorosa cicatriz, persiguiendo un sueño de accesibilidad e inclusividad que ahora, por fin, se convierte en realidad.

Una profunda y minuciosa remodelación del edificio, inaugurado en 1873 y recuperado in extremis en 1986, va a dar respuesta clara y aventajada a la diversidad del espectador que asiste a su propuesta. Lo hace con ambición, sobrepasando el concepto de integración para aspirar a otro nivel mucho más en consonancia con la sociedad en la que vivimos, con una perspectiva que asume e incorpora a las distintas capacidades -físicas, sensoriales, cognitivas, mentales….- y a todas quiere dar respuesta adecuada.

No son las personas las que deberán adaptarse al espacio, sino que éste se adaptará a las personas, a todas. Acceder y formar parte del Gran Teatro ya no es una lujo. Aún así, queda trabajo por hacer ya que ese camino no es una acción acabada, es un horizonte vivo en el que seguir trabajando cada día. Somos conscientes de que no hemos llegado a ninguna meta, sino que damos un primer gran paso para que la cultura en Córdoba esté preparada para la diversidad y pueda ser disfrutada por la ciudadanía en su globalidad, sin importar su heterogeneidad.

Todos los mundos están en éste, y la diferencia nos enriquece. No es el fin, es solo el principio, porque queda mucho por hacer en esa democratización. Con esta reapertura nos convertimos en referente y punta de lanza para un objetivo basado en que todos y todas somos imprescindibles delante de un escenario que nos cambia la vida.

María Isabel Ambrosio
Alcaldesa de Córdoba